1º de julio de 1960, la fundación de nuestra Escuela

Pensar un plan de estudio no resultó complicado para un curso cuya duración sería de cuatro meses: un taller de redacción de gráfica, radio y TV y los deportes de mayor relevancia popular como el fútbol, el básquet, la natación y el boxeo. Elegir el cuerpo docente se reveló como un asunto más complicado, porque maestros sobraban y estaban dispuestos a enseñar periodismo sin cobrar un peso. «Del excelente cuadro de profesores que nos daba clases en la Escuela, había dos que me generaban una afinidad especial: Borocotó (Ricardo Lorenzo) y Félix Daniel Frascara. Figuras emblemáticas de El Gráfico, considerados arquitectos de su fisonomía, patriarcas excluyentes, venerados maestros» cuenta Vega Onesime. Cherquis Bialo aún no puede creerlo: «¡Teníamos a Borocotó de profesor! ¡Teníamos a Frascara de profesor! ¡Y venían y nos daban clase, se ponían frente a nosotros por dos horas! ¡Fioravanti fue profesor nuestro, que era el relator número uno de la Argentina!». Los demás profesores no les iban a la zaga en prestigio. Enzo Ardigó, figura de La Oral Deportiva, no podía faltar. Alfredo Manuel Rutschi, Apo, el inventor de un programa que marcaría época en la televisión argentina como Polémica en el fútbol, tampoco. Alfonso Araujo y Carlos Escudero enseñaron reglamento de boxeo, asignatura que también contó con la presencia del medallista olímpico Raúl Landini. Eduardo Alperín, otro alumno del primer curso experimental, recuerda con especial cariño al profesor de básquetbol Casimiro González Trilla, quien integró el cuerpo técnico del seleccionado nacional de básquet campeón del mundo de 1950, «porque gracias a él me enteré de que la Escuela abriría el curso y me inscribí». Ernesto Lastra, árbitro en aquel mundial de básquet, también fue de la partida. El preparador físico José D´Amico, el crítico de arte Eduardo Baliari, el árbitro José Bartolomé Macías, el ex presidente de San Lorenzo Enrique Pinto, Pedro Valdés -quien años después sería presidente del Círculo-, Marco Aurelio Mantecón y el campeón de aguas abiertas Ernesto Caracciolo completaron el cuerpo de profesores. Angel Barrios asumió la dirección de la Escuela secundado por Juan Macera. Repasar la nómina obliga a coincidir con Cherquis: «Era imposible no ser periodista con esos maestros, porque esos maestros eran capaces de fabricar un periodista».

La aventura comenzó oficialmente el 1° de julio de 1960. Lunes, miércoles y viernes de 19 a 21. La sede, Rodríguez Peña 628, el señorial petit hotel sede del Círculo de Periodistas Deportivos. Fueron cuatro meses de encuentros de profesores apasionados con un grupo de jóvenes que soñó al periodismo deportivo como algo posible, al alcance de la mano: «Cuando me iba de la escuela» dice Cherquis Bialo «sentía un verdadero trepidar en mi corazón, porque había venido un grupo de señores a darnos lo mejor de sus conocimientos. Y nosotros teníamos que honrarlos, teníamos que dignificarlo. Ellos eran la fuente de la sabiduría».